Por Leonaldo Reyes
I. El Asalto de la Madrugada
El sábado 3 de enero de 2026, a la 1:01 a.m. (EST), fuerzas especiales de Estados Unidos iniciaron una operación relámpago en Caracas. Bajo órdenes directas de Donald Trump, el objetivo era la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. En medio de los bombardeos a instalaciones estratégicas y el asalto al recinto presidencial, un contingente de seguridad cubano ofreció lo que La Habana describió como una «férrea resistencia».

II. El Saldo Humano
El domingo 4 de enero, el gobierno de Miguel Díaz-Canel confirmó la muerte de 32 ciudadanos cubanos. Según el comunicado oficial leído en la televisión estatal:
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Identidad: Miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), el Ministerio del Interior (MININT) y servicios de inteligencia.
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Causa: Combate directo con las fuerzas atacantes y bombardeos aéreos.
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Justificación: Se encontraban en Venezuela en «misiones de cooperación» a solicitud del gobierno de Maduro.

III. Reacciones Geopolíticas
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Cuba: Decretó dos días de duelo nacional (5 y 6 de enero). Díaz-Canel calificó el acto como «terrorismo de Estado» y un atropello internacional.
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Estados Unidos: Donald Trump, desde el Air Force One, confirmó las bajas cubanas declarando que «muchos cubanos murieron ayer» y sugirió que el régimen de la isla está «cerca de caer» al perder el apoyo petrolero venezolano.
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Venezuela: Tras la captura, Maduro fue trasladado al USS Iwo Jima y posteriormente a una prisión en Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo. Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina bajo supervisión militar.
IV. El Impacto Futuro
La pérdida de estos 32 efectivos simboliza el fin de la profunda influencia militar cubana en la estructura de seguridad venezolana. Analistas señalan que este evento deja a Cuba en una situación de vulnerabilidad energética extrema, perdiendo los 35,000 barriles de petróleo diarios que recibía de su aliado.
La Operación Resolución Absoluta, ejecutada por fuerzas especiales el 3 de enero de 2026, se basó en los siguientes pilares tácticos:
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Infiltración y Clima: Los helicópteros volaron a baja altura sobre el mar para evitar radares, aprovechando una ventana de cuatro días de mal tiempo que finalmente abrió paso la noche del viernes.
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Guerra Electrónica: Estados Unidos utilizó «experiencia técnica» (presumiblemente ciberataques o pulsos electromagnéticos) para apagar las luces de Caracas y degradar las comunicaciones (C2) del mando venezolano.
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Asalto de Precisión: Equipos de la Delta Force asaltaron el complejo presidencial, utilizando réplicas exactas construidas previamente para el ensayo. Emplearon sopletes masivos para cortar paredes de acero de las habitaciones de seguridad.
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Bajas y Resistencia: Durante el asalto de menos de 30 minutos, se registraron intensos combates donde murieron 32 efectivos cubanos que formaban el anillo de protección. Un helicóptero estadounidense fue alcanzado por fuego enemigo pero logró completar la misión.
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Extracción y Privación Sensorial: Maduro fue capturado vivo, se le colocaron gafas de privación sensorial y auriculares para desorientarlo, y fue trasladado al buque USS Iwo Jima antes de ser llevado a Nueva York.
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