«Principalmente, nuestros productos provienen de Noruega y de Estados Unidos. Un poco más desde Noruega que de Estados Unidos», indican desde la Comisión Europea.
La portavoz de la Comisión Europea, Eva Hrncirova, declaró durante una rueda de prensa que Noruega se ha convertido en el principal proveedor de gas de la Unión Europea, dejando a Estados Unidos en segundo lugar.
«Principalmente, nuestros productos provienen de Noruega y de Estados Unidos. Un poco más de Noruega que de Estados Unidos«, precisó la vocera respondiendo a los periodistas.
«Pero no puedo darles los nombres de las empresas porque, obviamente, se trata de información comercial«, agregó Hrncirova. Ni
De acuerdo con sus palabras, los países del bloque europeo continúan inyectando gas en las instalaciones de almacenamiento de cara a la temporada invernal. Hrncirova señaló que el ritmo es más lento que en años anteriores, con unos niveles de llenado cercanos ya al 62 %.
A principios de agosto Gas Infrastructure Europe (GIE) informó que las reservas de gas de la Unión Europea han descendido hasta situarse por debajo del 58 % de su capacidad, el nivel más bajo para estas fechas desde que comenzaron los registros en 2011.
- La Unión Europea sustituyó el económico gas ruso, base de su industria, por otras fuentes, entre ellas el gas natural licuado estadounidense, mucho más caras.
- La actual escalada en Oriente Medio disparó los precios del petróleo y del gas, lo que ha encarecido aún más la energía en Europa, presionando a hogares y empresas y provocando cierres industriales, despidos y un progresivo debilitamiento económico.
- En septiembre del 2022, los gasoductos Nord Stream 1 y 2, que conectaban Rusia con Alemania, quedaron fuera de funcionamiento tras un sabotaje que causó grandes fugas de gas en el mar Báltico.
- El presidente de Rusia, Vladímir Putin, indicó en octubre del año pasado que la renuncia a la energía rusa había provocado una cadena de efectos negativos para la economía en Europa, como la caída de la facturación industrial, el aumento de precios por el petróleo y el gas transoceánicos más costosos, y la pérdida de competitividad de la economía y los productos europeos en su conjunt

