Por Leonaldo Reyes
Santo Domingo,RD.-Gloria Reyes, actual directora del programa Supérate y una de las figuras más cercanas al presidente Luis Abinader, se consolida como un nombre clave dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y ha despertado una ola de especulaciones sobre una posible candidatura a la Vicepresidencia en las elecciones de 2028. Su gestión social eficiente y su innegable vínculo afectivo y político con el mandatario la posicionan como una de las herederas naturales del legado oficialista.
El apodo de la «niña bonita» no es casual. Reyes ha demostrado una lealtad férrea y una capacidad de gestión que ha sido públicamente elogiada por el jefe de Estado, especialmente en la transformación y expansión del programa Supérate. Este programa, fundamental en la política social del Gobierno, le ha permitido a Reyes construir una base de apoyo popular significativa, tocando directamente las fibras más sensibles del electorado.
Su trayectoria no se limita al ámbito social. Como ex-diputada, Reyes cuenta con experiencia en el Congreso Nacional y ha sido parte activa de la Dirección Ejecutiva del PRM, lo que le otorga un perfil político completo que combina la conexión con las bases y la habilidad en el manejo de la institucionalidad. Este balance es visto por muchos analistas como el capital político ideal para aspirar a un cargo de mayor envergadura.
La relación con el presidente Abinader va más allá de lo meramente profesional. Se percibe un profundo respeto y una mentoría explícita, que la sitúa en un lugar privilegiado dentro de la cúpula oficialista, lejos de las pugnas internas. Este respaldo presidencial tácito es el motor que impulsa las conversaciones sobre su futuro y la coloca por delante de otros aspirantes naturales a la boleta del 2028.
El desafío para Reyes, de concretarse la aspiración, será transformar el afecto presidencial y el éxito de una política social en una plataforma electoral propia y contundente. Deberá demostrar que su liderazgo trasciende el cargo asignado y que tiene la visión y la fortaleza necesarias para asumir la segunda posición más importante del país.
Dentro del PRM, la idea de Reyes como compañera de fórmula o líder de proyecto en 2028 es vista con optimismo por una facción que busca inyectar sangre joven y rostro social al partido. Su figura representa la renovación generacional y la continuidad del enfoque en la reducción de la pobreza que ha caracterizado la administración actual.
Mientras el panorama electoral del 2028 comienza a tomar forma, la especulación en torno a Gloria Reyes se mantiene fuerte. Con logros de gestión comprobados y un capital político bendecido por el presidente Luis Abinader, el salto de la dirección de Supérate a la candidatura vicepresidencial parece ser el siguiente capítulo lógico para la joven dirigente.
