Tras un partido frenético de ida y vuelta cargado de emoción, Inglaterra terminó imponiéndose por un marcador de 6-4.
Francia e Inglaterra protagonizaron este sábado en Miami el choque más vistoso del Mundial, un partido de ida y vuelta cargado de goles y de emoción hasta el final, que decidió el tercer puesto del torneo y que acabó con un marcador más propio de un partido de tenis: 6-4 a favor de los ingleses.
Inglaterra se fue al descanso con una ventaja abrumadora de cuatro goles sobre Francia: a los 3 minutos abrió el marcador Declan Rice, Ezri Konsa anotó el segundo y Bukayo Saka firmó un doblete que terminó por arrollar a los franceses.
En el segundo tiempo, Francia reaccionó a tiempo y se metió en el partido con dos goles tempraneros: uno de Kylian Mbappé tres minutos después de la reanudación y otro de Bradley Barcola (minuto 54).
En el minuto 66 Mbappé redujo aún más la diferencia (3-4) con un tanto que lo sitúa momentáneamente por delante de Lionel Messi como máximo goleador de todos los mundiales.
En el tramo final, el partido se volvió eléctrico, con opciones de gol en ambas porterías. En el minuto 85, Malo Gusto (Francia) derribó a Djed Spence dentro del área y el árbitro cobró penal a favor de Inglaterra. Bukayo Saka convirtió la pena máxima, lo que dejaba el marcador en 3-5 en el minuto 87, y daba un respiro al conjunto inglés.
En el tiempo de descuento, Ousmane Dembélé marcó el cuarto para Francia, recortando distancias. Sin embargo, cuando ya se consumían los siete minutos del tiempo añadido, Jude Bellingham anotó el sexto gol inglés, sellando el 6-4 definitivo en un cierre de partido enloquecido.

