“Usted es un sinvergüenza, bandido, hijo de su maldita madre”, lanzó en una ocasión la secretaria del bufete directivo, Tomasina Tolentino Peralta de Mckenzie, durante una llamada al presidente del órgano, Janel Ramírez. Según explicó la propia funcionaria, reaccionó así tras ser acusada de tener vínculos de interés con el exministro de Hacienda, Donald Guerrero.
“Lo único que yo he mandado a la prensa es mi inhibición, y la volvería a mandar cada vez que un sinvergüenza, bandido, hijo de su maldita madre entonces se atreva a decir algo parecido”, insistió Mckenzie ante la Comisión investigadora.
Los insultos no fueron hechos aislados. Según relataron testigos y empleados, entre los miembros del Pleno era común llamarse “rata”, “cucaracha” o utilizar expresiones como “usted no es nadie”. En uno de sus testimonios, Mckenzie afirmó: “Es costumbre que el presidente, en reuniones generales con los auditores, se refiera a nosotros como esas ratas, esas cucarachas”.
Aunque muchas de estas frases se pronunciaban en momentos de tensión, quedaron registradas en correos electrónicos, mensajes de WhatsApp y hasta grabaciones. “Desde el día uno he propiciado el acercamiento”, dijo la funcionaria. “Pero cuando él dijo esa primera expresión de que éramos ratas, yo fui y le dije: ‘Tú no tienes que hablarnos así’, y él me mandaba a llamar
Esto es lo que se les imputa a los miembros de la CC Tomasina Tolentino, Mario Fernández y Elsa Peña
La licenciada Iguemota Alcántara, secretaria auxiliar del Pleno, también confirmó los tratos inapropiados. “Sí, se han dado situaciones de irrespeto entre ellos. Palabras fuera de contexto que han subido de tono. Entiendo que sí, que hay irrespetos”.
La tensión entre el presidente y otros miembros fue otra constante, según los testimonios. “La verdad es que el trato es indigno”. “Somos maltratadas. Se nos trata como si fuéramos niños: ‘Cállese, espere la palabra, déjese dirigir, usted no es nadie’. Y bueno, me voy a reservar por respeto a ustedes y educación algunos otros calificativos…”.
Por su parte, la miembro del Pleno Elsa Peña Peña aclaró que, aunque a ella no se le llamó “rata” ni “cucaracha”, sí fue víctima de constantes interrupciones. “Bueno, de cucarachas, ratas, no lo he oído. Sí ha mandado a callar; a mí misma me ha mandado a callar o no me ha dado la palabra. Porque si hay algo con lo que usted no está de acuerdo, él te manda a callar o te quita la palabra. Eso lo he oído. Y le he dicho: ‘Janel, te están grabando, no hables así. Ten el debido cuidado cuando te refieres a un trabajo donde sí hay doscientos y pico de personas escuchando’”.
