Por Leonaldo Reyes

Las sanciones de EE.UU., descritas como medidas coercitivas unilaterales, han tenido un impacto significativo en la economía venezolana, que ya sufre de una profunda crisis, hiperinflación y pobreza masiva. Expertos debaten el alcance real de este impacto, aunque hay un consenso sobre el daño severo a la industria petrolera del país, fuente principal de sus ingresos.
La situación actual se complica con la política exterior de EE.UU. que, si bien busca una «transición pacífica a la democracia,» también utiliza tácticas de presión.
La tensión ha crecido al punto de que los barcos de guerra estadounidenses ya se encuentran en las costas de Venezuela en una operación antidrogas, lo que el gobierno venezolano califica de amenaza. Esto refleja un escenario de creciente presión que podría tener consecuencias para la estabilidad regional.
