Nacido y criado en el ensanche Capotillo, en el Distrito Nacional, Melenciano corrió el tercer relevo de la cuarteta dominicana y recibió el testigo cuando Puerto Rico había logrado abrir una ventaja tras la segunda posta. Con una extraordinaria actuación, el velocista recortó gran parte de esa diferencia y entregó el relevo muy cerca del equipo boricua, dejando el escenario listo para que Marileidy Paulino completara la remontada y asegurara la medalla de oro para la República Dominicana. Su actuación volvió a poner en primer plano una historia de perseverancia y superación que comenzó hace más de una década.
Christopher nació con discapacidad auditiva y, a diferencia de sus rivales, no puede escuchar el disparo de salida ni las indicaciones previas a una competencia. Mientras los demás reaccionan al sonido de la pistola, él debe observar el movimiento de los otros corredores para iniciar la carrera, una desventaja importante en pruebas donde las centésimas de segundo suelen definir al ganador. Para reducir esa diferencia ha trabajado durante años junto a su entrenador, Yassen Pérez Gómez, perfeccionando una técnica basada en la observación de los movimientos de sus rivales desde los bloques de salida para reaccionar visualmente en el momento exacto.
Su historia con el deporte comenzó cuando tenía apenas 13 años. Inspirado por su madre, quien practicaba boxeo, quiso convertirse en atleta profesional. Primero intentó jugar béisbol, pero las limitaciones que enfrentan los deportistas sordos en esa disciplina lo llevaron a cambiar de rumbo.
Fue entonces cuando el entonces ministro de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal, descubrió sus condiciones físicas y lo motivó a probar suerte en el atletismo.
Desde ese momento comenzó a competir en distintos eventos nacionales, demostrando rápidamente que podía vencer a atletas sin discapacidad auditiva.
“Traté con el béisbol, pero al no haber otros deportistas sordos fue un poco difícil. Fue entonces cuando Jaime David me dijo que probara con el atletismo. Él vio mi talento y me puso a competir”, recordó Melenciano en una entrevista concedida a ESPN Digital.
Su crecimiento deportivo lo llevó a romper todos los pronósticos durante los Juegos Sordolímpicos celebrados en Brasil, donde escribió una de las páginas más importantes del deporte adaptado dominicano.
Allí conquistó la medalla de oro en los 200 metros planos y la medalla de plata en los 400 metros planos, convirtiéndose en el primer atleta sordo en ganar medallas para la República Dominicana en la historia de los Juegos Sordolímpicos.
Aquella actuación histórica lo colocó entre los principales referentes del deporte inclusivo en el país y demostró que la discapacidad auditiva no representa un límite para competir al más alto nivel.

“Hay muchos atletas oyentes y yo soy el único sordo. Muchas personas creen que no puedo por mi discapacidad, que cómo puedo ser atleta o ganar medallas, pero claro que puedo. Puedo viajar a otros países y competir al mismo nivel”, expresó.

Su talento también llamó la atención del doble campeón olímpico Félix Sánchez, quien en una ocasión destacó la capacidad de adaptación del joven velocista. “Es increíble cómo él se ha adaptado. Corre durísimo. Tiene muchísimo talento”, afirmó el legendario atleta dominicano.
Más allá de sus logros personales, Christopher asegura que uno de sus principales objetivos es abrirles el camino a otros jóvenes con discapacidad auditiva.
“Quiero que ellos tengan la misma oportunidad que yo y los mismos logros. Tenemos que respetar a las personas sordas, que puedan estudiar, practicar deportes y tener las mismas oportunidades que las personas oyentes. Muchos viven en condiciones difíciles y nadie cree que podemos lograr cosas, pero sí podemos”, manifestó.
Hoy, Christopher Melenciano ya no es únicamente el primer dominicano en conquistar medallas en unos Juegos Sordolímpicos. Su brillante tercer relevo junto a Erick Sánchez, Anabel Medina y Marileidy Paulino también lo convirtió en una de las figuras de la histórica medalla de oro conquistada por la República Dominicana en el relevo mixto 4×400 metros, confirmando que el talento, la disciplina y la determinación pueden superar cualquier barrera, incluso el silencio.
Fuente: Ndigital.
