Clodomiro Almeyda: Un sociólogo exiliado en la guerra fría

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adminbuscar octubre 26, 2022
Updated 2022/10/31 at 9:10 PM
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rafael
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Vivió una Vieja Tradición: Para Vulnerar la Excesiva Intolerancia Fascista

Mula es una palabra que tiene su origen en el idioma sanscrito, una lengua muerta hoy día originario del Lejano Oriente, cuyo equivalente significaba muerte en ese viejo idioma. De ahí, derivarían las palabras muladar, el cual viene siendo un retrete rudimentario que usan personas o familias que viven en extrema pobreza, especialmente hoy día en las zonas rurales de cualquier país muy subdesarrollado, y muladar, que se le denomina así a una parte de la anatomía humana que se sitúa después que termina unos de los extremos de la medula espinal.

Tal vez el significado del nombre de esta especie de bestia de tiro -muy buena para ese oficio o esfuerzo- derivada del híbrido de la coyunda sexual de la especie caballar y asnal, al no poder la especie mular resultante procrear. Esto pasaría con la especie híbrida  de la coyunda de dos especies cualquieras con cantidad diferentes de pares de cromosomas, serian estériles los individuos. Sin embargo, las mulas y los mulos fueron y todavía son muy buenas y buenos para trabajos difíciles, sobre todo en terrenos de difícil acceso.

De una mula o de un mulo se valió Clodomiro (popularmente conocido como Clodo) Almeyda en Chile, para poder burlar a la dictadura pinochetista de Chile que lo había enviado al exilio. Podemos llamarle sociólogo, aunque no se graduara a nivel del grado en una escuela de sociología, ya que el padre fundador de la Escuela de Sociología de la UASD  siendo abogado la fundó y dirigió, él también dirigió una escuela de sociología en Chile, dirección que ocupó hasta su muerte. Después de haber ocupado diferentes cargos: congresuales y en el poder ejecutivo, incluyendo el de embajador en los últimos día de la existencia de la antigua URSS, luego de que la Junta de Gobierno encabezada  por el sanguinario dictador Augusto Pinochet fuera reemplazada por la presidencia de Patricio Aylwin. Una de las peripecias que le tocó vivir al sociólogo Almeyda fue la de que querían juzgarlo y condenarlo en Alemania, al tener que salir de Rusia con la llegada de Boris, lo que logró impedir el gobierno de Aylwin y permitió su regreso a Chile. A partir de ahí se dedicó hasta su muerte a las labores académicas.

Pues bien, en 1987 estando todavía la dictadura de Pinochet dirigiendo el gobierno de Chile, Clodo pasó a Chile a lomo de mula por la cordillera de Los Andes, pues logrando burlar la vigilancia entra a su patria, pero luego fue apresado y declarado inconstitucional. Salvo la vida quizás y logró entrar a su patria porque uso de montura una bestia de tiro como el mulo o la mula. Muchas gentes que practican el turismo en Arizona deben saber lo que es montarse en una mula o en mulo, para andar en terrenos donde los vehículos de motor no pueden transitar aunque sean 4×4 o todo terreno. A Clodomiro Almeyda, al igual que lo hacen los turistas en Arizona, le tocó hacerlo para salvar la vida en su retorno a su país, aunque no viviera en el siglo XIX o principios del siglo XX.

Paul Lafargue, el esposo de Laura Marx, segunda hija de Carlos Marx, atravesó con aquella la frontera entre Francia y España, para pasar a este último país. En aquellos tiempos, al igual que los caballos, se usaban mucho los mulos y mulas para los coches o calesas denominados diligencias de trasportar personas y cartas o correspondencias a largas distancias. En ese medio de trasporte las personas podían tomarse varios dias para llegar a un destino. Una última diligencia todavía circulaba en Alemania hacia mediados de la década de 1960, al igual que un tractor movido por energía de vapor.  Estas para esa fecha y más hoy día son obsolescencia con los avances tecnológicos, ya que se ha producido una ruptura con la tradición de tales usos.

Se ha producido una modernización en la tecnología y se sigue produciendo con la informática al darse con ella la automatización de muchos procesos, sin embargo no avanzamos en materia de educación y de desarrollo humano. No hay participación de los ciudadanos y las ciudadanas en la toma de decisiones en asuntos importantes que les competen.

En resumida cuenta, pudiéramos decir que tenemos avances en la modernización con tantos celulares pero no tenemos modernidad plena, por falta de una educación de calidad, por la falta calidad de vida para el desarrollo espiritual de ciudadanas y ciudadanos y la ausencia en la participación de estas y estos en las tomas de decisiones de asuntos importantes que les competen.

En el Chile de finales de los 80, Clodomiro Almeyda se valió de un medio de trasporte muy obsoleto en muchos lugares, pero en Los Andes o en lugares de la Selva Amazónica no lo podemos considerar así porque así, porque habría que destruirlos parcialmente para que se use otro medio de trasporte moderno. Clodomiro por su desarrollo espiritual, al igual que la sociología es producto de la modernidad del siglo XIX, fue un científico social de la continuidad modernidad en siglo XX, sólo que afortunadamente de una modernidad sólida y no líquida como la que tenemos hoy día. El hecho de que desde Chile y en otros lugares se hable del primitivismo de los haitianos se debe a que, pese a haber sido víctimas de una esclavitud tan despiadada por la colonización francesa, precisamente Francia le hizo pagar una gran fortuna a raíz de la guerra antiesclavista y de independencia. Precisamente, en Haití y en otros territorios a los esclavos los trataban como mulas o mulos, por la bestialidad como tenían que trabajar intensamente y si no castigados. Parecido a eso pasaba con el trabajo de mulas y mulos, a los cuales los mataban cuando envejecían y la carne la salaban y se la daban a los esclavos

Si no ha habido modernidad ni modernizacion para una gran masa de haitianos la culpa más grande recae sobre Francia. Pero  así como en Haití algunos intelectuales pertenecientes a la elite haitiana que vive macerando, esquilmando y mancillando a los proletarios, trabajadores por cuenta propia y chiriperos, ya sean migrantes a otros países o no migrantes, en Haití también intelectuales como: Jacques Roumain, Jacques Stephan Alexis, Gerard Pierre Charles y Jacques Viaux supieron y/o saben honrar a su país. Fueron ejemplos estos últimos, al igual que Salvador Allende, Carlos Altamirano, Luis Corvalin y Clodomiro Almeyda en Chile, de lo que es el desarrollo espiritual del ciudadano cuando es portador de una gran conciencia social.

Por Francisco Rafael Guzmán F.

elnuevodiario.com.do


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