Por Elmer Féliz.– Los parques nacionales estuvieron entre los espacios protegidos alcanzados por la actividad sísmica registrada en el territorio nacional durante los últimos años.
Entre 2023 y 2025 fueron identificados 682 eventos sísmicos dentro de áreas protegidas, de acuerdo con el informe “Áreas Protegidas: Un enfoque desde el riesgo de eventos extremos y desastres”, publicado en agosto de 2026 por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
El documento, que analiza las principales amenazas naturales que afectan estos territorios, establece que 335 de los 682 sismos fueron registrados dentro de la categoría de Parques Nacionales, equivalente al 49.1 % del total.
Es decir, casi la mitad de los movimientos telúricos detectados dentro de áreas protegidas durante el período de análisis estuvieron localizados en territorios clasificados como parques nacionales.

La ONE organiza los registros de acuerdo con las categorías de manejo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Por esta razón, el dato de 335 eventos corresponde al conjunto de los parques nacionales y no permite establecer, a partir de este informe, cuántos parques individuales registraron sismos ni cuál de ellos acumuló la mayor cantidad.
Después de los parques nacionales, las Áreas de Manejo de Hábitat/Especies concentraron 137 eventos, equivalentes al 20.1 %, mientras que las Áreas de Protección Estricta registraron 131, para un 19.2 %.
Los Monumentos Naturales acumularon 41 sismos; las Reservas Naturales, 32, y los Paisajes Protegidos, seis.
En conjunto, estas cifras muestran que 603 de los 682 eventos sísmicos registrados en áreas protegidas —el 88.4 %— se concentraron en las tres categorías con mayor registro: Parques Nacionales, Áreas de Manejo de Hábitat/Especies y Áreas de Protección Estricta.
¿Dónde se concentran los eventos?
El análisis espacial presentado por la ONE identifica concentraciones de actividad sísmica en diferentes sectores del territorio dominicano. Entre las zonas señaladas aparecen áreas vinculadas al Cibao, Higuamo, Yuma y Enriquillo, incluyendo territorios próximos a importantes sistemas de fallas geológicas.
En el bloque de Enriquillo destacan sectores asociados a la Sierra de Bahoruco, Loma Charco Azul, Lago Enriquillo y La Gran Sabana, mientras que otro núcleo se localiza en el bloque oceánico-costero relacionado con zonas del norte y este del país.
La distribución geográfica evidencia que la actividad sísmica no se limita a un único punto del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, sino que alcanza diferentes territorios donde confluyen ecosistemas de importancia nacional y zonas próximas a sistemas tectónicos activos.
Sismos de magnitudes principalmente bajas
El informe señala que las medianas de magnitud de los eventos registrados en las distintas categorías de áreas protegidas se ubicaron aproximadamente entre 2.8 y 3.2.
Aunque se trata principalmente de movimientos de baja magnitud, el registro resulta relevante desde el punto de vista de la gestión del riesgo, debido a que la magnitud por sí sola no determina el nivel de afectación que puede provocar un terremoto.
La profundidad del evento, la ubicación del epicentro, las características del suelo y la cercanía de comunidades e infraestructuras son factores que pueden incrementar o reducir sus efectos.
Parques nacionales y gestión del riesgo
Los parques nacionales no son únicamente espacios destinados a la conservación de ecosistemas. En muchos de estos territorios existen senderos, carreteras y caminos de acceso, instalaciones administrativas, infraestructura turística y otras estructuras utilizadas para actividades recreativas, científicas y de gestión ambiental.
Por ello, conocer la distribución de los eventos sísmicos constituye un elemento importante para la planificación y prevención ante posibles emergencias.
El informe de la ONE plantea precisamente una mirada integral sobre las amenazas naturales que pueden afectar las áreas protegidas, incorporando fenómenos como huracanes, inundaciones, sequías, incendios forestales, deslizamientos y terremotos.
Los 335 sismos registrados en la categoría de Parques Nacionales entre 2023 y 2025 muestran que estos territorios también forman parte del mapa de exposición sísmica de República Dominicana.
El dato, además, abre una pregunta que el informe no responde de manera individual: ¿cuáles de los parques nacionales concentraron esos 335 eventos y cuál registró la mayor cantidad? Para responderla sería necesario cruzar los registros sísmicos individuales con los límites geográficos de cada parque nacional.
Fuente: Ndigital

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